Si quieres saber donde he estado comprando puedes ver las bolsas que hay debajo de mis ojos (Un blog es el equivalente literario de una hamburguesa y un refresco de cola)
miércoles 12 de octubre de 2011
Yo soy la pesadilla de mis sueños
Yo vivo mis sueños. Mas bien en mis sueños. Mas bien de mis sueños. Mas bien de la persona que soy en mis sueños, cuando me veo que corro y no me muevo, que sufro y no me muevo, que me alegro y no me muevo.
Yo vivo de mis sueños, me recuerdan lo que se siente vivir fantasías, lugares donde no importa lo fatalista que sea la trama, lo compleja de la situación lo absurdamente simple de los problemas, todo se encausa siempre a cumplir la fantasía de hacer cosas, no de dejar de hacerlas.
Yo soy la pesadilla de mis sueños. Deseo, planeo y ejecuto. Las fantasías están en su lugar, absurdas y lejanas como un amigo imaginario de la infancia, algo que fuera tan importante en su momento y parece ajeno ahora, difícil de creer que fueran mis ojos los que lo vieran y mis sueños los que lo escucharan hablar con mis palabras y reír con los silencios. Ya los sueños, sueños son y siempre están ahí, para recordar lo que no está y remarcar lo que falta.
Racimos de canas, colecciones de arrugas, movimientos con sonido y sudor al levantarnos. Pequeñas pesadillas que se evaporaban con los sueños van ocupando poco a poco el espacio de la fantasía, las noches son pequeños escenarios para shows de terror con absurdas mímicas de la realidad que no dejan escapar fácilmente su esencia de irrealidad, que cada día parecen mas espejos que creaciones, que los días son pequeñas pruebas para la paciencia del deseo, ignorables ante la delicia de una fantasía que se presenta cada vez mas escasa.
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